Se considera que hablar a los(as) jóvenes, o que los(as) jóvenes hablen acerca de la sexualidad provoca el inicio de la actividad sexual a una edad temprana o indebida. Sin embargo, estudios demuestran que la información adecuada sobre estos temas, transmitida en espacios caracterizados por la confianza y el respeto muchas veces hace que el inicio de la actividad sexual se retarde, o que ésta se lleve a cabo de una manera responsable y satisfactoria.
La masturbación no es un acto “sucio” ni peligroso que provoque problemas futuros en la sexualidad. La masturbación busca que la persona reconozca su propia sexualidad y logre determinar de qué manera consigue mayor placer, cuales son las partes más sensibles de su cuerpo y cómo conseguir con mayor facilidad el clímax u orgasmo. Mujeres y hombres pueden practicarla por igual sin temor alguno.
La sexualidad es un derecho, sin embargo también es una responsabilidad que se debe manejar con mucha precaución para evitar consecuencias negativas como el embarazo no deseado y las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS), entre éstas el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), que puede llegar a convertirse en el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA). |